Rick Schwartz, el domainer del sentido común Capítulo I
Rick Schwartz, conocido como Webfather o Domain King posee unos 5.300 dominios. Es un número pequeño comparado con otros domainers, pero selecciona tanto lo que tiene en su portafolio que a veces llega a pagar hasta 6 cifras por nuevas adquisiciones.
Suele decir que es como Guillermo Tell, cuando apunta a algún dominio al final casi siempre acaba consiguiéndolo. Confía en la navegación directa, el tráfico type-in y los dominios genéricos. Rick fue una de las primeras personas en monetizar dominios. Empezó con una inversión de 1.800$ y ahora gana unos 2$ millones anuales. Moniker.com es la empresa que gestiona sus dominios.

Desde que se dió cuenta de que se podía sacar dinero de los dominios sin venderlos estuvo buscando genéricos (candy.com, property.com, tradeshows.com, cellphones.com, athletesfoot.com…). Entre sus dominios más valiosos están los relacionados con el sexo como Porno.com, que le genera 1$ millón al año, teniendo una media de entre 25.000 y 30.000 visitas diarias.
El chico de California había usado únicamente el sentido común para detectar un filón de oro electrónico, único en su especie pues todo el mundo lo veía pero nadie se agachaba a recogerlo. A continuación veremos cómo Rick lo recogió.
Schwartz nació en New Jersey (USA) en 1952. Su padre dejó un puesto en el gobierno para dedicarse a negocios de forma privada que requerían constantes traslados de toda la familia. Para cuando Rick se había graduado en el instituto ya había vivido en 6 estados diferentes y pasado por 10 escuelas.
Schwartz admite que odiaba la escuela y no era un buen estudiante quizás debido a los diferentes entornos, profesores, estándares y niveles educativos que le tocó conocer.
Después del intituto empezó un curso de admnistración de empresas, pero lo dejó para empezar a trabajar. Durante los siguientes 10 años estuvo viajando por todo el país como representante de dos empresas de muebles. Al final se cansó de viajar y de producir millones de dólares para tercera personas.
En los años 80 se dedicó a importar mercancias de China, Hong Kong, Taipei y Corea del Sur. Una vez al año satisfacía sus ganas de conocer mundo yendo a visitar a sus proveedores, pero la mayor parte del tiempo lo pasaba delante de la pantalla de un ordenador.
Schwartz se dió cuenta de que podía ahorrar mucho dinero poniendo sus folletos online. Gastaba 2$ diarios en enviar dichos folletos, en cambio de esa manera su web se rentabilizaba desde el primer día. Eso le convenció de que Internet era uno de los mejores inventos jamás creados.
Cuando el empezó no había ni Googles ni Yahoos que hicieran de intermediarios entre los anunciantes y los propietarios de dominios. Así que Schwartz llegó a acuerdos directos con las empresas cuya actividad se relacionase con los dominios que él poseía. Schwartz recuerda: “Ellos nos llamaban ciberocupas, palabra que me disgustaba enormemente, porque en el mundo real si alguien compra un trozo de terreno nadie le llama ocupa.”
Schwartz compró su primer dominio el 27 de Diciembre de 1995 por 100$: lipservice.com. Los dominios .com costaban por aquella época $50 al año y había que registrarlos por un periodo mínimo de dos años. Se dijo a sí mismo que si podía obtener un beneficio de 50$ al año con un dominio habría un futuro en ese negocio de Internet. Él puso uno de sus números 1-800 que no recibía demasiadas llamadas en una web a ver qué pasaba. Durante el primer mes que hizo esto, ganó 65$.
Eso le demostró que “había vida” en ese planeta llamado Internet.
Él pensaba que la industria del porno era innovadora en cualquier campo que al que se acercaba (VCR, teléfono,Internet,…). Síguela y harás dinero. Incuso, como anécdota, se comenta que el VHS triunfó sobre sistemas técnicamente superiores como el Betamax de Sony debido a la gran disponibilidad de pornografía en este formato.
Schwartz recuerda como fueron sus primeras compras de dominios, como cuando envió 12.500$ a un extraño en Alemania para comprar un dominio de tres letras para adultos. Por esa época no había PayPal ni brokers de dominios.“Básicamente me estaba jugando 12.500 dólares. Le envié el dinero y estuve sin dormir durante 72 horas hasta que me lo transfirió. Cuando lo tuve, me daba 500$ al día.”
Schwartz pasó muchas noches en vela porque no quería perder ningún dominio. Como él cuenta: “Esta era una oportunidad única en la historia y sabía que no volvería a repetirse. Sólo dormía cuando no podía más, las manos empezaban a dolerme o me caía frito sobre el teclado. No podía perder tiempo y sabia que estaba perdiendo dominios por SEGUNDOS”
En Agosto de 1997 compró porno.com por $42.000 a través de un vendedor que lo adquiró una semana antes por $5.000. También compró men.com por $15.000 y escore.com por $100.000. Cuando más gente se dedicó a comprar dominios, Schwartz vendió su negocio de importación por 7 cifras en Marzo de 1998 y concentró todos sus esfuerzos en Internet.
Schwartz afirma que sólo ha vendido 6 dominios desde que empezó a comprarlos hace una década. Entre ellos está men.com, vendido por $1.3 millones a finales de 2003.
A finales de los 90 Schwartz empezó a compartir su conocimiento de manera pública. Sabía que eso era un arma de doble filo, podría perjudicarlo o beneficiarlo. Quería hacer todo lo que estuviera en su mano para acelerar la comprension y aceptación de los dominios, lo cual podría revalorizarlos. Montó uno de los primeros foros de la industría, habló con periodistas, organizó encuentros con domainers. Compartió lo que sabía, pero durante el proceso también recopiló información para sí mismo.
El embrión de las conferencias T.R.A.F.F.I.C. de hoy día fueron las reuniones que Schwartz hacía en la cocina de su casa. El interés creció y trasladaron el lugar de encuentro al hotel Delray Beach Marriott. En la actualidad hay más de 500 personas en las conferencias T.R.A.F.F.I.C., que co-fundaron Rick Swartz y Howard Neu (ambos en la foto de abajo) y se mueven millones de dólares en sus subastas.

Por cierto, causa sorpresa (aunque cada vez menos) que fuera precisamente Rick Schwartz quien comprara en las subastas que él mismo organiza el dominio flowers.mobi por 200.000$. Causa sorpresa porque Rick a través de su web compra dominios, pero sólo .com. Además, según veremos en el Capítulo II, Schwartz es uno de los domainers más sensatos y racionales de Internet. Sólo invierte si sabe que recuperará la inversión…
En la foto están Rick Schwartz y su esposa Alina Rusu con la que se casó el 5 de Noviembre de 2005.

Cuando alguien se encuentra con un domainer como Rick, lo mejor que uno puede hacer es sentarse y escuchar sus acertadas reflexiones sobre el mundo del domaining. A continuación, Domisfera presenta una selección de sus pensamientos e ideas más interesantes:
“Internet es el gran vendedor de todos los tiempos y los dominios premium con tráfico te garantizan que tendrás un flujo de clientes cualificados constante.”
“He aprendido y he sido influenciado por todas las personas con las que he trabajado, hablado o me he encontrado. Cada persona me ha regalado conocimientos. Así mismo, cada persona tiene partes negativas que yo he evitado. He aprendido de las mejores cualidades de cada persona con la que me encuentro y aún sigo haciéndolo.”
“Hoy día los precios han subido y la calidad ha bajado. En muchos casos es muy difícil calcular cuando recuperarás la inversión, si es que la recuperas. Yo compro dominios como inversión y no lo hago como si pusiera mi dinero en un número de ruleta.”
“El mundo empresarial se ha perdido la oportunidad DOS VECES. La primera fue cuando aparecieron los dominios como propiedad privada. La segunda, cuando los grandes portales de Internet empezaron a comprar publicidad en prensa y televisión. Ellos obtuvieron ganancias a corto plazo mientras que la oportunidad de obtener ingresos a largo plazo fue ignorada. Por una pequeña fracción de lo que se gastaron, podían haber comprado mejores dominios. Hubiera sido como comprar espacios publicitarios con difusión mundial las 24 horas del dia los 365 días del año”.
“Hoy día las masas empiezan a descubrir lo que nosotros ya sabíamos hace años, que Internet iba a superar a los demás medios de comunicación debido a las múltiples dimensiones y a su difusión mundial.”
Preguntado si los inversores en otras extensiones podrán ver los mismos beneficios que él vió con los .com, Schwartz dijo: “Probablemente no, pero depende sólo de una cosa. Si tú empiezas a ver esas extensiones en televisión, prensa, por la calle, etc,… ENTONCES y sólo entonces habrá una oportunidad para esas extensiones.”
Un motivo por el cual Schwartz gasta más tiempo en desarrollo de dominios es el modo en el que los dominios que expiran son vendidos. “Me gusta el sistema de captura de dominios expirados. No suelo capturar casi ninguno asi debido a que luego se sobrevaloran haciendo que no tenga ningún sentido su compra. Cuando compro un dominio puedo darte una estimación bastante EXACTA de cuánto dinero generará el dominio por sí mismo en 1, 2, 3, 4 ó 5 años. En la mayoría de las capturas de dominios expirados, a menos que se revendan, el retorno no puede se calculado. Puede que nunca recuperes lo que te costó, y entonces, habrás cruzado la línea que separa una inversión de un juego de azar.”
“El debate del “Contenido” es un falso debate. El contenido es algo temporal. Es algo así como una casa a una parcela de terreno. La parcela (o dominio) es permanente. La casa (contenido) puede ser derribada y reconstruida muchas veces en 100 años. Donde yo vivo las casa están continuamente siendo derribadas y reconstruidas porque las parcelas de terreno son lo realmente valioso. Las casa fueron construidas hace unos 10-15 años y ahora son derribadas para construir casas más cómodas y confortables según las últimas tendencias. Esto no sucedería en aquellos sitios donde el terreno sea muy barato. Poseer el dominio te da el PODER de decidir qué contenido quieres poner. Puedes montar un megaportal o simplemete dejarlo en parking porque esto último no requiere tiempo.”
“Escuchadme, amigos. Yo no soy especialmente inteligente, simplemente he sido bendecido con el sentido común que me ha ayudado hasta el día de hoy.”
“El sueño americano sigue vivo según he experimentado. Sólo hay dos tipos de personas:
“Doers” (Los que hacen)
Son la gente que simplemente lo hace. Puede ganar, perder o quedarse igual, pero lo intentan. Cuando fracasan, extraen consecuencias y lo vuelven a intentar otra vez con más intensidad.
“Naysayers” (Los que dicen que no)
Las masas desde la barrera te dirán que fracasarás porque están demasiado asustados para intentarlo. Los Naysayers nunca tienen una idea original, pensamiento o sueño. Sin sueños aún viviríamos en cuevas. Algunas personas aún viven en cuevas mentales.”
“Mientras este sector sea ignorado, yo seguiré ampliando tranquilamente mi negocio multimillonario sin empleados y con un gasto anual de unos 50.000$ (y bajando!). Dirigiré mi emporio desde un portátil y me despertaré cada día sin ningún trabajo que hacer más que decidir qué quiero CREAR ese día. Y todo esto lo he generado a partir de una inversión inicial de 1.800$ en 18 dominios.”
Fuentes:
http://www.domisfera.com/rick-schwartz-domainer-del-sentido-comun-capitulo-i/
http://www.domisfera.com/rick-schwartz-domainer-del-sentido-comun-capitulo-ii/
(Fuentes consultadas: Web de Schwartz, DnJournal 1, 2, 3, 4, 5, UsaToday, Cnn, Msn, South Florida Business Journal, San Francisco Chronicle, Wired)
Etiquetas: doers, domainers, Dominios, naysayers, sentido comun, sueño americano